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He perdido un tornillo

No es algo uno suela perder, pues no andamos por ahí con ellos de un lado para el otro, y figurativamente de vez en cuando se nos va la pinza y perdemos la cabeza momentáneamente, aunque solemos volver a poner los pies en tierra con prontitud.


05.05.2014 ||

El tornillo del que voy a hablar ahora sería aún más difícil de perder, aunque es posible perdérselo si no sabemos donde se encuentra, hablo del Monumento Natural El Tornillo del Torcal, situado en el Paraje Natural del Torcal de Antequera, que visitaremos este próximo domingo dentro de nuestro ciclo de itinerarios por Espacios Naturales Las 4 Estaciones.

Muchas son las maneras de denominar a los Espacios Naturales Protegidos, principalmente en función de una serie de características que hay que tener en cuenta. Entre esas Figuras de Protección, encontramos el Monumento Natural, denominado como tal en la Ley 4/89 de Conservación de Espacios Naturales y de Flora y Fauna Silvestres, de carácter nacional y desarrollado posteriormente en la Ley 2/89 por el que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. En las mismas y sucesivos desarrollos legislativos, se define a los Monumentos Naturales como: “Espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones con notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de una protección especial y las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos de la gea que reúnan un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, ecoculturales o paisajísticos.”

El Tornillo del Torcal corresponde a una categoría determinada por su carácter geológico, carácter del que goza toda la zona del Torcal de Antequera, tiene una extensión aproximada de 1950 m2 y fue seleccionado por la especial morfología que presenta, ejemplo maximizado de los procesos que han tenido en el lugar a lo largo de millones de años.

Corresponde básicamente al prototipo ideal de Karst o paisaje Kárstico. El conjunto paisajístico está constituido por rocas calizas cuyo origen está asociado al fondo marino de hace 250-150 millones de años; cuando la zona se encontraba en pleno mar. Estos materiales erosivos, posteriormente cementados por la acción de sales y precipitados, emergieron del fondo de las aguas durante el plegamiento alpino, ascendiendo alrededor de unos 1000 metros de desnivel. A partir de ese momento y hasta contemplar el lugar actual, sólo ha habido que tener paciencia y esperar que los agentes erosivos externos (agua-en todas su variantes- y viento), realizasen un trabajo silencioso y lento, pero muy muy eficiente que nos deja uno de los paisajes más bellos de nuestra zona. 

¿Has intentado alguna vez darte un cabezazo con una roca caliza? Ni loco, son duras y podríamos hacernos mucho daño, ¡todavía no hemos perdido un tornillo!. Pero la acción continua del agua va penetrando por las fracturas de la roca y mediante una reacción química bastante sencilla, la roca caliza, dura e insoluble, se va transformando en una estructura soluble por la acción del CO2 contenido en la atmósfera.

Este proceso de disolución continuo va transformando el lugar y generando multitud de las formas características de la geomorfología kársticas. Algunas visibles desde el exterior (cañones, dolinas, poljes, sumideros, surgencias, lapiaz, etc.), otras forman un desconocido paisaje interior (simas, galerías, cuevas, estalactitas, estalagmitas, columnas, etc.). Por cierto, este Paraje Natural recibe este nombre en honor de las “torcas o dolinas”, una de las formaciones más típicas de los Kars.

Lógicamente no todos los materiales se ven afectados de igual manera por la acción de los agentes erosivos, por lo que se va estableciendo una disolución diferencial cuyo máximo exponente es El Tornillo.

Además de este poder disolvente del agua, este mismo elemento también transforma el paisaje mediante un efecto físico, la gelifracción. El agua penetra en una fisura y por la noche se hiela, por lo que aumenta su tamaño y provoca una presión que poco a poco transforma la roca.

La roca de partida y la acción del agua y el viento han modelado formas caprichosas en las rocas, que permiten la presencia de una flora y fauna muy variada y con algunas adaptaciones interesantes a su ambiente. Si quieres conocer más este lugar, ¡Apúntate al paseo del próximo domingo!, así podrás jugar con nosotros a poner nombres a las formas rocosas; y además visitaremos también la Localidad de Antequera.

Pedro Rosellón Dueñas. Codirector de IDEA. www.lawebdeidea.org.